Un deseo es como un perro – Claudia Durastanti

Es difícil decir cuál será la actitud dominante en 2022, bajo el peso de ser responsable del año real que terminará con los tiempos de pandemia. Un amigo me dijo que solo estaba «enojado y languideciendo», y por algún cortocircuito sináptico pensé en una vieja interpretación de Jack Kerouac, cuando habló con la melodía de «todo cayó y olvídalo todo, la muerte encuentra las estrellas oscuras». Pero, para morir en estrellas oscuras, debes tener estrellas. En nuestro idioma la falta de estrellas se define (y oculta) por la palabra deseo, de de/sidus, sin estrella. Privación de buenos augurios que presionan la investigación, el deseo de encontrar la luz.

El nuevo disco de Cristina Donà se titula deSidera, una expresión del estado de privación y los anhelos de conquista, que pueden ir de la nostalgia a la maldad en un verso. Para acompañar este sentimiento, Donà descubre un nuevo pulso rítmico, definido como «electrónica prehistórica», en sintonía con la atmósfera semicircular y esquelética de ciertas piezas. Después de todo, “el deseo es como un perro”, y se percibe. Hablando de emociones dominantes, con una escritura elegante que alivia las canciones de los excesos de la política (sus canciones tienen más baile musculoso que filosofía), la Colpa Cristina Donà trae a colación otra investigación exasperada sobre nuestro tiempo: «Señala con el dedo, puedes conseguir / Todo razones de tu enfermedad / Quéjate, quéjate / Fruta fresca en temporada / Señala con el dedo, puedes conseguir / Todas las causas de la enfermedad». Y pensar que fue escrito hace años. ◆

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